/ viernes 27 de octubre de 2023

Recuerdan a feligreses elementos esenciales de una ofrenda

El altar debe tener veladoras, imágenes de los difuntos, pan y flores

Previo a la celebración del Día de Muertos, la iglesia católica recordó a los feligreses los elementos cristianos que debe llevar un altar así como su significado; esta tradición es un homenaje a los fieles difuntos en la que no puede faltar la cruz de pétalos de cempasúchil, el copal y las velas, cuyo simbolismo se basa en Cristo, en la salvación de pecados y de la muerte.

El altar para los difuntos es elaborado de diferente manera en cada región de la entidad hidalguense, incluso cada familia, de acuerdo a sus tradiciones y posibilidades, coloca diversos elementos para adornarla y dar la bienvenida a los seres queridos fallecidos, sin embargo, hay algunas características que no deben faltar para tener en casa un altar digno de católicos.

De acuerdo a información de la revista Desde la Fe, son al menos nueve elementos los que se tienen que respetar para que la ofrenda tenga un auténtico sentido cristiano; en primera instancia, debe tener la flor de cempasúchil, la cual es como el sol y representa a Cristo, lo que se basa en el Evangelio de Lucas: “Por la misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto”. En ese tenor, refirió que la cruz de pétalos hecha de esta flor es primordial porque recuerda que Jesucristo nos salvó del pecado y que nos dará vida eterna.

Las velas representan la luz de Cristo: “Yo soy la luz del mundo, el que me siga no caminará en tinieblas, sino tendrá la luz de la vida”, según se lee en el Evangelio de Juan; el vaso con agua está sustentado en el mismo libro la cual “se convertirá en la fuente de agua que brota para la vida eterna” y el copal es el símbolo que representa la oración que llega ante Dios: “Suba mi oración delante de ti como el incienso, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde”, se lee en Salmos 141 versículo dos.

Por su parte, la comida que se comparte con los difuntos es la representación del alimento que nunca se acaba, “obren…por el que dura hasta la vida eterna”, dice Juan 6:27, mientras que el pan de muerto, es considerado el pan de vida, la Eucaristía y la presencia real de Cristo, por lo que se detalló que puede ser colocado cualquier tipo de pan.

El plato con sal, recuerda que somos “la sal del mundo”, Mateo 5:13, lo que significa que debemos estar comprometidos a dar sabor a los demás compartiendo el Evangelio y para finalizar, algo que no puede faltar en la ofrenda son los retratos de seres queridos e imágenes religiosas, debido a que con ello se manifiesta la comunión con los Santos.


Previo a la celebración del Día de Muertos, la iglesia católica recordó a los feligreses los elementos cristianos que debe llevar un altar así como su significado; esta tradición es un homenaje a los fieles difuntos en la que no puede faltar la cruz de pétalos de cempasúchil, el copal y las velas, cuyo simbolismo se basa en Cristo, en la salvación de pecados y de la muerte.

El altar para los difuntos es elaborado de diferente manera en cada región de la entidad hidalguense, incluso cada familia, de acuerdo a sus tradiciones y posibilidades, coloca diversos elementos para adornarla y dar la bienvenida a los seres queridos fallecidos, sin embargo, hay algunas características que no deben faltar para tener en casa un altar digno de católicos.

De acuerdo a información de la revista Desde la Fe, son al menos nueve elementos los que se tienen que respetar para que la ofrenda tenga un auténtico sentido cristiano; en primera instancia, debe tener la flor de cempasúchil, la cual es como el sol y representa a Cristo, lo que se basa en el Evangelio de Lucas: “Por la misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto”. En ese tenor, refirió que la cruz de pétalos hecha de esta flor es primordial porque recuerda que Jesucristo nos salvó del pecado y que nos dará vida eterna.

Las velas representan la luz de Cristo: “Yo soy la luz del mundo, el que me siga no caminará en tinieblas, sino tendrá la luz de la vida”, según se lee en el Evangelio de Juan; el vaso con agua está sustentado en el mismo libro la cual “se convertirá en la fuente de agua que brota para la vida eterna” y el copal es el símbolo que representa la oración que llega ante Dios: “Suba mi oración delante de ti como el incienso, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde”, se lee en Salmos 141 versículo dos.

Por su parte, la comida que se comparte con los difuntos es la representación del alimento que nunca se acaba, “obren…por el que dura hasta la vida eterna”, dice Juan 6:27, mientras que el pan de muerto, es considerado el pan de vida, la Eucaristía y la presencia real de Cristo, por lo que se detalló que puede ser colocado cualquier tipo de pan.

El plato con sal, recuerda que somos “la sal del mundo”, Mateo 5:13, lo que significa que debemos estar comprometidos a dar sabor a los demás compartiendo el Evangelio y para finalizar, algo que no puede faltar en la ofrenda son los retratos de seres queridos e imágenes religiosas, debido a que con ello se manifiesta la comunión con los Santos.


Policiaca

Tezontepec de Aldama: Asesinan a un hombre a balazos

Su acompañante resultó ileso pero con crisis nerviosa

Elecciones 2024

Xóchitl Gálvez cerrará campaña nacional en Tepatepec, Hidalgo

Se prevé que militantes y simpatizantes de la coalición Fuerza y Corazón por México asistan

Local

Disminuyen 50 mil ocupados en Hidalgo: ENOE

Se trató del peor primer arranque de año en el estado desde la recuperación económica 

Local

Aumento de nivel del río Tula provoca incertidumbre a habitantes

Pobladores aseguraron que el agua proviene de la Ciudad de México cada vez que llueve mucho

Local

En ocho cateos en Hidalgo, se desmanteló centro de distribución de drogas

Lo anterior se informó durante la reunión semanal del Gabinete de Seguridad que encabezó el gobernador, Julio Menchaca Salazar

Local

Garantizan privacidad de infantes y adolescentes: Adelaida Muñoz

Los medios de comunicación deberán asegurar que no ponga en peligro  a los menores de edad