/ martes 13 de agosto de 2019

Tecnología para nuestros niños

DE FRENTE A LA CIUDADANÍA


Ver a un niño dominando algún aparato electrónico desde muy temprana edad es algo que ya no sorprende tanto. Recuerdo que cuando cursé mi educación secundaria, poseer una computadora era muy difícil e incluso en los talleres escolares de computación eran intocables por la complejidad que significaban y a lo más que se podía acceder era a una máquina de escribir.

Hoy el mundo tecnológico pone a nuestra disposición un sinfín de opciones para facilitar nuestra vida y ante ello se hace necesario capacitar a todos los niños para que dominen por completo las nuevas tecnologías, sobre todo para que a través de ellas inventen, innoven, construyan cosas, aprendan y se diviertan.

Esto será la clave para que tanto un pequeño de la región serrana o huasteca y uno que vive en la zona metropolitana de Pachuca tengan igualdad en el plano educativo y no exista la llamada brecha digital entre ellos, teniendo así las mismas oportunidades y principalmente las competencias necesarias para cuando inicien su preparatoria o la Universidad.

Que sea su ingenio e inteligencia lo que les permita tener una ventaja y no el dinero o la posición geográfica donde nazcan. Actualmente en Hidalgo usamos pizarrones virtuales, pantallas digitales y tecnologías en las aulas.

La ciencia y tecnología ya no serán solo entendidas como el jugar en el celular, ver videos animados, ni mucho menos usar las redes sociales solo como pasatiempo, sino como una forma de vida. Con el uso de la tecnología vamos a facilitarle la vida a los habitantes de las ciudades y comunidades, haciéndolo de forma responsable, bajo los principios de no contaminación, reciclado, uso de energías renovables, digitalización de los servicios en el gobierno y en las empresas, cuestión que traerá como consecuencia un muy menor uso de papel.

En unos años aspiremos a ser como Estonia, quien según el periódico “El País”, es la primera nación digital en el mundo, pensemos dejar atrás el uso de las TICs solo para sacar cita en un hospital y pasemos a la posibilidad de saber qué hospital atenderá, qué doctor, si es operación, qué quirófano será ocupado, cuánto tiempo durará la operación, que los doctores sepan qué instrumentos y medicamentos utilizarán y con ello todo esté preparado para la cirugía.

Pensemos en la posibilidad de que si alguien se accidenta en carretera, al llegar los equipos de emergencia usen su Ipad y conozcan los paramédicos el historial clínico, contacto de familiares e inclusive su médico habitual, datos que pueden salvar la vida a las personas. Que mediante una plataforma digital en redes sociales, los agricultores de un ejido sepan o su familia se entere de la fecha en que llegará su apoyo de semilla o fertilizante, que la sociedad conozca cuánta cosecha aproximada podrá obtenerse y con ellos se propicie la transparencia.

En Hidalgo ya empezó esta revolución, hoy las tecnologías de la información son base de la seguridad pública y la educación; no descansemos, sigamos por este rumbo.

DE FRENTE A LA CIUDADANÍA


Ver a un niño dominando algún aparato electrónico desde muy temprana edad es algo que ya no sorprende tanto. Recuerdo que cuando cursé mi educación secundaria, poseer una computadora era muy difícil e incluso en los talleres escolares de computación eran intocables por la complejidad que significaban y a lo más que se podía acceder era a una máquina de escribir.

Hoy el mundo tecnológico pone a nuestra disposición un sinfín de opciones para facilitar nuestra vida y ante ello se hace necesario capacitar a todos los niños para que dominen por completo las nuevas tecnologías, sobre todo para que a través de ellas inventen, innoven, construyan cosas, aprendan y se diviertan.

Esto será la clave para que tanto un pequeño de la región serrana o huasteca y uno que vive en la zona metropolitana de Pachuca tengan igualdad en el plano educativo y no exista la llamada brecha digital entre ellos, teniendo así las mismas oportunidades y principalmente las competencias necesarias para cuando inicien su preparatoria o la Universidad.

Que sea su ingenio e inteligencia lo que les permita tener una ventaja y no el dinero o la posición geográfica donde nazcan. Actualmente en Hidalgo usamos pizarrones virtuales, pantallas digitales y tecnologías en las aulas.

La ciencia y tecnología ya no serán solo entendidas como el jugar en el celular, ver videos animados, ni mucho menos usar las redes sociales solo como pasatiempo, sino como una forma de vida. Con el uso de la tecnología vamos a facilitarle la vida a los habitantes de las ciudades y comunidades, haciéndolo de forma responsable, bajo los principios de no contaminación, reciclado, uso de energías renovables, digitalización de los servicios en el gobierno y en las empresas, cuestión que traerá como consecuencia un muy menor uso de papel.

En unos años aspiremos a ser como Estonia, quien según el periódico “El País”, es la primera nación digital en el mundo, pensemos dejar atrás el uso de las TICs solo para sacar cita en un hospital y pasemos a la posibilidad de saber qué hospital atenderá, qué doctor, si es operación, qué quirófano será ocupado, cuánto tiempo durará la operación, que los doctores sepan qué instrumentos y medicamentos utilizarán y con ello todo esté preparado para la cirugía.

Pensemos en la posibilidad de que si alguien se accidenta en carretera, al llegar los equipos de emergencia usen su Ipad y conozcan los paramédicos el historial clínico, contacto de familiares e inclusive su médico habitual, datos que pueden salvar la vida a las personas. Que mediante una plataforma digital en redes sociales, los agricultores de un ejido sepan o su familia se entere de la fecha en que llegará su apoyo de semilla o fertilizante, que la sociedad conozca cuánta cosecha aproximada podrá obtenerse y con ellos se propicie la transparencia.

En Hidalgo ya empezó esta revolución, hoy las tecnologías de la información son base de la seguridad pública y la educación; no descansemos, sigamos por este rumbo.