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Llama fiscal de Tabasco a no tomar la justicia por propia mano

Por José Guadalupe Pérez

Al señalar que siempre será un error intentar tomar la justicia por propia mano, el fiscal general del estado, Fernando Valenzuela Pernas, anunció que entablará un diálogo directo con pobladores de la comunidad de Azucena Cuarta Sección, del municipio de Cárdenas, para establecer las causas del zafarrancho que provocó un intento de linchamiento de dos sujetos en esa comunidad, ya que incluso se agredió a policías ministeriales que habían acudido al llamado de auxilio del delegado municipal.

Valenzuela Pernas indicó que ayer se realizaran distintas diligencias tras la detención de las dos personas en la comunidad de Azucena, pero mañana recibirá a los delegados de la región y pobladores de la comunidad para hablar del asunto, ya que es de llamar la atención que se trata de una comunidad muy tranquila.

En cuanto a los presuntos delincuentes que finalmente fueron puestos a disposición de las autoridades, dijo que se trata de Juan Rivera de la Cruz y Julián López López, quienes fueron detenidos por la comunidad acusados de homicidio, y que actualmente se encuentran internados en un hospital de Villahermosa.

“Siempre será un error el hacer justicia por su propia mano porque escala la violencia, hay gente buena en Azucena, y la idea de cuando nos sentemos mañana es entrar al fondo del problema en cuanto hace a nuestra competencia”, señaló el fiscal general.
HECHOS

La captura de un par de sujetos que habitantes de la comunidad Azucena acusaron de asesinato, generó el enfrentamiento con fuerzas militares y del estado, que a fin de evitar una barbarie, acabaron por emprender la retirada.

Los más de 300 lugareños incendiaron dos unidades oficiales adscritas a la Fiscalía General del Estado; detuvieron a seis elementos de la corporación, a quiénes despojaron de sus armas de cargo, cuando estos pretendieron quitarles a los dos detenidos pero erróneamente, su actitud arbitraria generó sus “arrestos”.

Cuando al menos unos cien elementos de la policía uniformada, de la ministerial y militares fueron a enfrentar la situación, para rescatar a los compañeros y a los dos presuntos delincuentes, éstos acabaron por retirarse, luego de ser atacados con piedras, palos y machetes, determinando así, su retiro de la comuna, y volviendo a sus bases operativas para ver una nueva instrucción superior, quedando en poder de los inconformes los dos detenidos.