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Encuentran esperanza a su paso por Mexicali

Desde hace 17 años el comedor comunitario de Cáritas de Mexicali, instalado en el templo San José Obrero, de la colonia Bellavista en la zona centro de la ciudad, ha representado una esperanza para decenas de migrantes que encuentran ahí el alimento necesario para continuar el viaje de regreso a casa o rumbo a Estados Unidos.

De lunes a viernes a las 11:00 horas se abre una gran ventana en la cocina que manejan Ana Silvya Arévalo, Magdalena Hernández y Yolanda López, voluntarias del Pastoral Social de la Diócesis de Mexicali. Del otro lado de la ventana se encuentra el patio trasero de la iglesia en donde hacen fila hasta 100 migrantes, en su mayoría hombres entre deportados y recién llegados a la capital de Baja California en busca de cruzar la frontera.

Las tres mujeres se reparten las tareas; Magdalena organiza los turnos y filas, Yolanda sirve los platos y Ana cocina diariamente seis kilos de arroz y 10 de frijol. Aquí los alimentos se obtienen a través del Banco de Alimentos de la Diócesis de Mexicali o por donativo de empresas, restaurantes y ciudadanos.

De acuerdo a los registros que se llevan, la mayoría de los migrantes provienen de Michoacán y Oaxaca, así como de Guatemala, El Salvador y Honduras.

Cada migrante recibe un abundante plato de comida, tortillas, pan y un vaso de agua fresca cuando hace calor o avena si hace frío.

Antes de ingerir los alimentos, el sacerdote del templo encabeza una oración en la que pide por los viajeros y sus familias que en ocasiones pasan semanas, meses o años sin saber de ellos.

Además de alimento a los migrantes se les permite asearse y lavar su ropa en los lavaderos instalados en la parte posterior del lugar, además de permitirles el uso de un teléfono que los enlaza con sus familias en México o el extranjero.

Tras terminar su alimento, los viajeros retoman el viaje con mochila al hombro, algunos en búsqueda de un lugar para pasar la noche y otros a la expectativa de encontrar la forma de atravesar la frontera para pisar suelo
estadunidense.