/ domingo 20 de junio de 2021

Denuncia alcalde un proceso turbio

Isaid Acosta Téllez señaló que seguirá en su cargo, pese a que el Congreso local revocó su mandato

El alcalde de Calnali, Isaid Acosta Téllez, dijo que existió “desaseo” en el proceso jurídico que desarrolló el Congreso local en su contra para revocar su mandato como munícipe.

Por medio de un comunicado, el edil señaló que el Congreso local “en un proceso turbio” decidió que el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Hidalgo determine la sanción correspondiente que se le fijará.

De acuerdo con el munícipe, seguirá siendo presidente municipal de Calnali hasta que la autoridad competente determine lo contrario, sin embargo, manifestó que su honorabilidad y profesionalismo siguen intactos y por ello continuará desempeñando sus funciones como edil.

Asimismo, solicitó a la ciudadanía de Calnali apoyo para que continúe la paz, estabilidad y gobernabilidad. E

l viernes pasado, con 18 votos a favor, nueve en contra y una abstención, los diputados locales declararon procedente el juicio político contra el munícipe de Calnali por haber rendido protesta como alcalde el pasado 15 de diciembre, después de haber sido inhabilitado por la Contraloría municipal el 11 de diciembre por un periodo de cinco meses, después de distintas irregularidades detectadas en procesos de entrega de obras públicas en el municipio cuando estuvo al frente de la dirección de Obras Públicas municipal durante la anterior administración local.

Al respecto, integrantes del consejo de colaboración municipal de Calnali interpusieron una denuncia en contra el edil ante el Congreso local, misma que fue analizada y aceptada por la comisión Instructora que determinó que existieron elementos suficientes para proceder contra el munícipe.

Ahora, será el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Hidalgo la instancia responsable en determinar la sanción que se impondrá contra el alcalde, quien podría ser inhabilitado hasta por un periodo de cuatro años en el servicio público.

El alcalde de Calnali, Isaid Acosta Téllez, dijo que existió “desaseo” en el proceso jurídico que desarrolló el Congreso local en su contra para revocar su mandato como munícipe.

Por medio de un comunicado, el edil señaló que el Congreso local “en un proceso turbio” decidió que el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Hidalgo determine la sanción correspondiente que se le fijará.

De acuerdo con el munícipe, seguirá siendo presidente municipal de Calnali hasta que la autoridad competente determine lo contrario, sin embargo, manifestó que su honorabilidad y profesionalismo siguen intactos y por ello continuará desempeñando sus funciones como edil.

Asimismo, solicitó a la ciudadanía de Calnali apoyo para que continúe la paz, estabilidad y gobernabilidad. E

l viernes pasado, con 18 votos a favor, nueve en contra y una abstención, los diputados locales declararon procedente el juicio político contra el munícipe de Calnali por haber rendido protesta como alcalde el pasado 15 de diciembre, después de haber sido inhabilitado por la Contraloría municipal el 11 de diciembre por un periodo de cinco meses, después de distintas irregularidades detectadas en procesos de entrega de obras públicas en el municipio cuando estuvo al frente de la dirección de Obras Públicas municipal durante la anterior administración local.

Al respecto, integrantes del consejo de colaboración municipal de Calnali interpusieron una denuncia en contra el edil ante el Congreso local, misma que fue analizada y aceptada por la comisión Instructora que determinó que existieron elementos suficientes para proceder contra el munícipe.

Ahora, será el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Hidalgo la instancia responsable en determinar la sanción que se impondrá contra el alcalde, quien podría ser inhabilitado hasta por un periodo de cuatro años en el servicio público.

Regional

Falla logística en el pago de pensiones

Llegó tarde el dinero y se colocaron pocas sillas

Local

Piden apostarle más a ciclopistas

La mayoría de las vías exclusivas existentes están en desuso y son espacios inseguros, dicen activistas