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Operación revancha

Pachuca, Hidalgo.- Poco más de cuatro años han pasado desde que Gabriel Caballero se fue del Pachuca, casi por la puerta de atrás, sin cumplir sus objetivos en su debut como técnico.
Hace dos años decidió empezar de nuevo y se fue a picar piedra a la Liga de Ascenso MX.
Destacó con Cafetaleros de Tapachula pero es con Dorados de Sinaloa donde está cobrando su revancha.
Esta noche, tiene la gran oportunidad de volver a la Primera División por la puerta grande.
Perdiendo por un gol, el conjunto del ‘Eterno’ buscará remontar frente a Lobos BUAP para coronar su primer logro desde el banquillo.
MÁS NERVIOS
“Estoy confiado de mis jugadores, es un día especial, un día importante. Tenemos un objetivo, hay ilusión y la quiero concretar, es un gran paso para mí y no la voy a dejar escapar”, comentó Caballero, entrevistado por televisión.
Los aficionados creían que “El Gran Pez” podría lograr el ascenso directo, mas una derrota ante Bravos de Juárez los obligó a disputar la final de este sábado ante Lobos BUAP, el vigente campeón.
Gabriel fue un futbolista acostumbrado a jugar finales; ahora desde el banquillo, dice que no se puede hacer mucho más que calmar los nervios y pegar algunos gritos.
“Es diferente, uno como futbolista corre, descarga la energía, juega y hace lo mejor que puede para tratar de cumplir lo que se requiere. Como entrenador damos las herramientas necesarias para que el jugador lo desarrolle y tenga la referencia de lo que va a pasar y en qué tiene que tener atención”, explicó.
CONVICCIÓN
Acerca del rival, aseveró que Lobos viene con una buena inercia, pero no teme en indicar que los favoritos son sus pupilos.
“Se puede decir que están haciendo lo que no esperaban, pero lo están haciendo, están jugando cómodos. Nosotros tenemos más obligación por ser el club que tiene elementos de más nombre, confío mucho en la calidad que tiene mi cuadro”.
Por último, aconseja a sus dirigidos, “la iniciativa la debemos tener, no debemos desesperarnos. Primero hay que tener la convicción de querer salir campeón y de querer arrasar al rival, pero sin volverse loco, tenemos 90 minutos para hacer el gol”.
En Pachuca, donde se hizo ídolo, naturalmente se estará alentando a Dorados, esta noche.