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Pedimos igualdad, no felicitaciones

  • Carolina Viggiano

Pachuca, Hidalgo.- Cada año, el 8 de marzo, una infinidad de cifras nos recuerda que aún queda mucho por hacer para erradicar la violencia contra las mujeres y para alcanzar la verdadera igualdad.
Esta fecha, en la que se conmemora el Día Internacional de la Mujer, de ninguna manera se trata de una ocasión para festejar, fue instituida para no olvidar que en 1908, en Nueva York, un terrible incendio en una fábrica de camisas cobró la vida de más de 120 mujeres que no pudieron escapar porque los dueños de la empresa bloquearon las puertas para evitar robos.
Se trata de una conmemoración que busca hacernos conscientes de la desigualdad que en pleno siglo XXI siguen enfrentando las mujeres en el mundo, para reconocer nuestras aportaciones a la vida política, social y cultural de la humanidad, y para impulsar nuevas acciones que nos permitan avanzar en la búsqueda de la igualdad sustantiva.
Para quienes integramos el Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, la manera más acertada de conmemorar este día es demostrando nuestro compromiso con las mujeres, por ello aprobamos diversas reformas a  la Ley General para Igualdad entre Mujeres y Hombres y de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Estas reformas tuvieron la finalidad de ampliar el concepto de violencia laboral, incorporando aquellas conductas que se encuentran prohibidas por la Ley Federal del Trabajo, tales como exigir la presentación de certificados médicos de no embarazo para el ingreso, permanencia o ascenso en el empleo; o despedir a una trabajadora por estar embarazada, cambiar su estado civil o tener el cuidado de hijos menores.
De igual manera aprobamos una iniciativa que presenté hace unos meses, con el propósito de establecer, entre las órdenes de protección de emergencia, la separación física temporal del agresor dentro del centro de trabajo, en los casos en que se desempeñe en el mismo sitio laboral que la víctima.
La igualdad no puede estar sujeta a negociación, debe estar presente no como una política pública, sino como el fin de cada programa y acción que emprendamos ya que el avance de una sociedad se mide por el lugar que ocupan en ella las mujeres. Sigamos trabajando para que no haya necesidad de conmemorar el Día Internacional de las Mujeres, lo que significará que todos los días vivamos en igualdad e irrestricto respeto a los Derechos Humanos de hombres y mujeres.