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Organizaciones de la Sociedad Civil

  • Pedro Luis Noble

Pachuca, Hidalgo.-  La Sociedad Civil tiene su definición en el Código Civil. Esta y la Asociación Civil buscan un fin común, la primera de carácter económico y la segunda con fines no lucrativos. Sociológicamente le hemos denominado SOCIEDAD CIVIL a las agrupaciones que las conforman los ciudadanos sin ninguna vinculación a los poderes públicos, sin dependencia económica y sin guía doctrinaria de los gobiernos.
Una agrupación de la sociedad civil, entendidas así los colectivos, las asociaciones, las cámaras o cualquier otra denominación y cuando se organizan con otra u otras y comparten proyectos cívicos, sociales, humanitarios, culturales, ambientales, pro-competitividad, pro-transparencia, etcétera, se  transforman de facto en una sociedad funcional y las entendemos como Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC).
En nuestro país, me consta, las organizaciones de la sociedad civil han tenido una intervención más que importante: han marcado agenda al propio poder legislativo. Esto lo digo porque en la LXXX Legislatura he podido escuchar, debatir, proponer y lograr puntos de entendimiento con representantes de las OSC y para la formulación de dictámenes que por aprobación del pleno ahora son leyes vigentes. Así ocurrió con la legislación de los sistemas nacionales de transparencia, anticorrupción y de fiscalización. Recientemente tenemos  el caso de éxito de las Organizaciones de la Sociedad Civil que por el amparo promovido contra la omisión legislativa, lograron que la Cámara de Diputados aprobara la Ley de Publicidad Gubernamental.
Nadie puede negar la importancia de las Organizaciones de la Sociedad Civil y su aporte al avance democrático del país y de sus instituciones. Solo por mencionar algunos de los grandes logros de las OSC recordemos que el IFE, ahora INE, fue creado como un Órgano Autónomo Constitucional por el empuje de la sociedad civil.  Lo mismo ocurrió con la transformación del Banco de México, la aprobación de la Ley 3de3 (Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos), los sistemas de evaluación y muchos más  buenos logros.
En una entrevista en Milenio Televisión, Andrés López dijo claramente que él desconfiaba de las Organizaciones de la Sociedad Civil.  Pues que queríamos respondiera ¿Si no cree en la instituciones que millones de mexicanas y mexicanos estamos disfrutando de ellas y haciéndolas más grandes y eficientes, menos ve, ni conoce la importancia de las OSC quizá por ignorancia, lo cual es muy grave.  Y si sabe un poquito de ellas y conoce el aporte que han hecho en bien de nuestro país, entonces con la soberbia, desprecio y autoritarismo que le caracterizan, desde ahora manda el evidente mensaje de que no solo no cree en las OSC sino que está anunciando que al igual que las instituciones las mandará al diablo!
Que estarán pensando miles, quizá millones de ciudadanas y ciudadanos que con desprecio López ningunea la iniciativa, trabajo y resultados de mujeres y hombres de talento han hecho grandes aportaciones en los órdenes federal, estatal o municipal. Sí, esa conducta es de un megalómano, de un tirano y de un opresor. Vaya manera de faltar al respeto a la ciudadanía que hoy tiene absolutamente el ejercido de las libertades.  Despreciar a la ciudadanía significa imponer a los súbditos las órdenes del tirano. Así está ocurriendo en Venezuela.
Lo quiera o no lo quiera López, las Organizaciones de la Sociedad Civil es una fortaleza y un acervo de México.