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Derechos para trabajadoras del hogar

  • Carolina Viggiano

Pachuca, Hidalgo.-  El pasado diez de mayo, en el marco del Día de las Madres, José Antonio Meade anunció sus compromisos con las mujeres mexicanas que son jefas de familia y todos los días se esfuerzan por sacar adelante a sus hijos e hijas.
Entre otras cosas, comprometió un salario de mil 200 pesos mensuales a jefas de familia, becas para que las mujeres que han sacrificado sus estudios por atender a sus hijos puedan retomar su desarrollo profesional, guarderías y escuelas de tiempo completo para que tengan un lugar seguro donde dejar a sus hijos y triplicar el monto de Prospera a las familias que tienen un integrante con alguna discapacidad.
José Antonio Meade ha sido el único candidato en voltear a ver la realidad que viven las más de 2 millones de mujeres que se dedican al trabajo doméstico, mismas que representan alrededor del 11 por ciento del total de mujeres ocupadas en México.
Discriminación, malos tratos, explotación y falta de seguridad social viven quienes se dedican al trabajo en el hogar, lo que constituye un obstáculo para que ellas y sus hijos e hijas puedan desarrollarse plenamente.
Pepe Meade comprometió incorporarlas al régimen de seguridad social lo que significa que podrán contar con servicios de salud, guarderías para sus hijos e hijas, un seguro de riesgos de trabajo, tener asegurado su retiro, y el derecho a un crédito hipotecario para acceder a un hogar digno para sus familias.
Este nuevo régimen laboral beneficiará también a los empleadores, dándoles certeza acerca de las contrataciones que realicen, además de que no tendrán que cubrir de su bolsa gastos por concepto de atención médica.
En un país que tiene las posibilidades de convertirse en una potencia, como lo ha planteado José Antonio Meade, no puede haber trabajadores de primera y trabajadores de segunda, cualquier empleado tiene derecho a acceder a las prestaciones básicas que les aseguren condiciones mínimas para poder vivir de manera digna.
Estas propuestas son viables porque nuestro candidato conoce a profundidad el sistema financiero de nuestro país y sabe cómo eficientar el gasto público para erradicar la pobreza y generar mejores condiciones de vida para todas nuestras familias.